La planta

La industria vitivinícola manchega, en la última década ha sufrido una transformación sustancial con relación a las técnicas de cultivo de la vid, como también en la elaboración de vinos. Esto ha sido posible debido a la apertura de la economía, el enriquecimiento del conocimiento y el avance tecnológico al que se ha tenido acceso.

Hoy en día se está en condiciones de desarrollar vinos de altísima calidad, lo que permite  poder exportar este producto, llegando a un sector del mercado que hace una década era inimaginable, lo que da un panorama de crecimiento importantísimo a nivel nacional e internacional.

La apertura de esta economía global permitió tener acceso a la tecnología que antes era inaccesible, la cual está muy ligada a poder realizar elaboraciones de vinos finos, aprovechando todo el desarrollo del conocimiento enológico de una manera muy eficiente y productiva (por ejemplo: la incorporación de equipos de frío, tanques de acero inoxidable, filtros de vacío, bombas de desplazamiento positivo, uso de gases inertes, desarrollo de vinificaciones especiales, equipos de fraccionamiento y envasado y aprovechamiento de la biotecnología).